CONUT Y RESPONSABILIDAD SOCIOSANITARIA

CONUT y Responsabilidad Socio Sanitaria

Como termina el reportaje que acaba de publicar RSS, el Periódico de la Responsabilidad Sociosanitaria, “Son muchos sufrimientos y fallecimientos de pacientes y miles de millones al cabo de los años los que se habrían ahorrado”, si se hubiera abordado acertadamente en España el problema de la desnutrición clínica hace ya más de diez años.

Pero si SENPE mantiene el enfoque actual mediante la Alianza Mas Nutridos, serán muchos más los perjudicados, puesto que con los medios propuestos a Sociedades Científicas y Comunidades Autónomas se puede reducir algo, pero no se ataja el problema: así no se previene la desnutrición clínica, tan solo se actúa sobre la que está lo suficientemente avanzada como para evidenciarse a través del ya visible deterioro somático, funcional  e inmunológico de los pacientes. MÁS NOS VALDRÍA PREVENIR.

Desde luego, con el diseño publicado hasta ahora por SENPE, nunca se  puede alcanzar la desnutrición cero que pretende el eslogan con que se anuncia el Proyecto +Nutridos. Por definición, siempre habrá cuando menos un 25% de pacientes desnutridos al ingresar al hospital… más los que todavía no han detectado los métodos antropométricos seleccionados y los que, inexorablemente, se nos escaparán a cualquier sistema de corrección que se vea superado por la gravedad de la enfermedad o la suma de complicaciones.

Si de alguna manera se puede reducir esa cifra de ingresados desnutridos, es implantando también en Atención Primaria sistemas de cribadoautomáticos eficientes basados en el análisis de la homeostasis del medio interno, bajo cuyo control se pueda monitorizar el riesgo y contener la distrofia antes del ingreso.

Dos alternativas para el cribado nutricional que bien merece la pena confrontar antes de hacer gastar a las Autonomías lo que no tienen y seguir perdiendo tiempo y malgastando salud y dinero.

A finales de 2002 se presentó el primitivo Proyecto CONUT al Ministerio de Sanidad y Consumo, de la mano del entonces Presidente de la SENPE, Dr. D. Abelardo García de Lorenzo. Ya para entonces habíamos confirmado su utilidad, pero todavía seguimos validando diferentes aspectos para ratificar sus utilidades, inicialmente  en terreno de la detección precoz del RIESGO NUTRICIONAL. Actualmente podemos propugnarlo como sistema de monitorización para el RIESGO CLÍNICO generado por la enfermedad y su tratamiento.

Con el mejor conocimiento de las posibilidades del método, pudimos comprobar que, buscando las primeras alteraciones de la fisiopatología, habíamos llegado a la raíz del problema, al punto clave del equilibrio vital, expresado en la disponibilidad de nutrientes de la célula: Las alteraciones de la homeostasis del medio interno tanto repercutían sobre la nutrición del individuo como sobre su riesgo vital, lo que posteriormente denominamos RIESGO CLÍNICO porque se originaba a consecuencia de la enfermedad, del tratamiento y las complicaciones de ambos.

Otros estudios nos llevaron a confirmar la gran capacidad predictiva que tiene el método sobre los resultados finales del proceso clínico y su posible aplicación como INDICE DE RIESGO CLÍNICO, muy ligado al nutricional, pero con diferentes connotaciones ya que, en contra de lo que exigía ESPEN en su requisitoria para el cribado nutricional, el riesgo clínico no solo se contrarresta con medidas nutricionales, sino también y en ocasiones, solo con modificaciones en los aspectos del procedimiento terapéutico que más perjudican al equilibrio vital.

Y esto es lo que ofrecemos hoy, partiendo de los mismos fundamentos, con idéntica tecnología de base y bajo-nulo costo que en 2002, pero aumentadas sus aplicaciones y utilidades ya que  desde entonces se han desarrollado tremendamente los Sistemas Informáticos en Hospitales y Centros Asistenciales y su aplicabilidad no solo al control nutricional del enfermo con la consiguiente MEJORA DE LA CALIDAD ASISTENCIAL, sino también a la monitorización del curso clínico del paciente, tanto en Atención Primaria como en Especializada, lo que permite mejorar la Continuidad Asistencial en ambos sentidos y un gran ahorro, no solo en el tiempo y costo de hospitalización, sino también en la duración de la baja por enfermedad, con lo que aumenta notablemente su eficiencia en pro de la Sostenibilidad del S.N.S.

Con la alternativa del proyecto de SENPE, basado en los criterios de la ESPEN utilizando parámetros antropométricos, tomados y registrados manualmente, además del alto costo en personal y en su formación y reciclado, ni se puede prevenir la desnutrición incipiente o moderada, ni se puede monitorizar el curso clínico del paciente a nivel básico, ni se puede cuantificar el riesgo hasta muy avanzado el deterioro nutricional, ni da lugar a realizar cambios rápidos en el tratamiento o el soporte nutricional, por la lentitud de la respuesta esperable de los parámetros utilizados. Tampoco es factible implementar estas técnicas de cribado automáticamente en los Sistemas de Información Clínica o incluirlos en grandes proyectos tipo BIG DATA.

Está claro que bien merece la pena confrontar estas dos alternativas, sin perder mas tiempo y quizás en el propio Ministerio, antes de su debate en el Consejo Interterritorial.

 

  1. Ignacio de Ulíbarri

 

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