Crítica al proyecto +Nutridos (4). Herramientas de Cribado Nutricional

PLAN DE EFICIENCIA NUTRICIONAL

Cuaderno nº1. Herramientas de cribado nutricional

para Hospitales, Residencias y Comunidad

 Glosa de J.I. de Ulíbarri a

Herramientas de Cribado

Es el penúltimo apartado de este cuaderno y no me voy a detener demasiado en él porque defiende los ya conocidos métodos de cribado Nutritional Risk Screening 2002 (NRS 2002), Malnutrition Universal Screening Tool (MUST) y Mini Nutritional Assessment (MNA) que algunos hemos desechado de uso en la práctica clínica hospitalaria desde hace años y ya tienen suficientes defensores de su uso. Nunca he negado su utilidad en estudios poblacionales pero hace mucho que comprobé lo engorrosos que resultan pese a sus pobres utilidad, precisión y eficiencia en el paciente hospitalizado.

Afirma que la herramienta de cribado debe de incluir IMC, perdida de peso (NRS 2000 en 1 á 3 meses, MUST en los últimos 3-6 meses)  y disminución de ingesta recientes (semana a meses). Ninguna alusión explícita a los cambios en los riesgos derivados de la enfermedad o del tratamiento.

Luego hace suya la propuesta de la NESPEN de usar el  Short Nutritional Assesment Questionnaire (SNAQ) con valoraciones de peso e ingesta, también  entre uno y seis meses anteriores.

Es de notar que el NRS 2002 se autodefine como evaluador del riesgo nutricional, pero partiendo de una desnutrición ya desarrollada y comprobada mediante la antropometría.

No discutimos que estas herramientas tengan, a partir de cuando detectan la desnutrición, una capacidad detectara e incluso predictiva del riesgo, pero solo cuando ya se ha manifestado la desnutrición, pasado ya todo el tiempo de latencia en que se ha gestado la afectación ocasionada por carencia, enfermedad y terapia, tiempo durante el que ha ido creciendo el riesgo impunemente, como es evidente y manifiesto, en cambio, en la concentración de marcadores de riesgo nutricional y de gravedad del medio interno.

Carecen, en fin, estos sistemas artesanales de la suficiente sensibilidad como para captar el riesgo nutricional, no solo al principio del proceso sino también en los rápidos y frecuentes cambios que experimenta en el curso de la enfermedad, especialmente si está siendo tratada con procedimientos agresivos.

Para terminar, quizás tuviéramos que alegrarnos los autores españoles de podernos dar por aludidos en el último punto del cuaderno, cuando cita como “importante destacar que algunos centros hospitalarios de nuestro país han desarrollado al menos tres (¿?) diferentes “Filtros Automatizados de Alerta Nutricional”, haciendo una breve descripción (trece líneas) de alguna de sus características. Espero que el no considerarlos el los Comités Científicos de nuestra Sociedad no sea motivado por la falta de  “una validación formal y basada en la evidencia”, como requiere al comienzo de este apartado

Retrocediendo al inicio de la glosa anterior, aun comprendiendo que SENPE asuma las doctrinas de la ESPEN, sigo sin entender que, en los mas de quince años que llevamos luchando en España por depurar estos sistemas automáticos de cribado del riesgo nutricional, los sucesivos Comités Científicos de la SENPE no se hayan prestado a discutir formalmente sobre la utilidad de nuestras herramientas o revisar nuestras validaciones reiteradamente publicadas.

Suscribo también el título con que acaba el cuaderno: “Invertir en el cuidado nutricional precoz es invertir en salud y permite ahorrar costes”,  pero haciendo mejor las cosas y seleccionando mejor las herramientas a nuestra medida.

Incluso en plena crisis económica y ante las dudas sobre la posibilidad de mantener nuestro Sistema Nacional de Salud, no se han tenido en cuenta los posibles millones de ahorro que hubiera supuesto su aplicación en España desde que desarrollamos el CONUT y el FILNUT, casi al tiempo aunque por separado.

Los basados en datos analíticos son mucho mas eficientes, pero siguen proponiendo los mencionados procedimientos importados, mas caros e imprecisos y prácticamente imposibles de aplicar en nuestro país, fragmentado en diecisiete porciones administrativas diferentes y sin el personal de Enfermería y Dietética que sería necesario, del que sí disponen en Holanda, país que ponen como referencia.

La prevista JORNADA para el CONTROL del RIESGO NUTRICIONAL EN LOS HOSPITALES DE MADRID, a celebrar en febrero próximo en el  Hospital Universitario de La Princesa puede servir de marco para el debate sobre qué sistema de cribado es el mejor para nuestra Comunidad, a criterio de los expertos en Nutrición y en Gestión Sanitaria.

 

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2 respuestas a Crítica al proyecto +Nutridos (4). Herramientas de Cribado Nutricional

  1. Joan dijo:

    Desde mi humilde punto de vista, como enfermero y estudiante de un master en nutrición, en estos momentos que acabo de hacer el estudio de campo para mi trabajo de fin de master y he utilizado dos herramientas de las aquí mencionadas MUST y CONUT, no me cabe ninguna duda de las ventajas de la aplicación de CONUT como filtro informatizado y automático.
    En un primer momento por el consumo de tiempo requerido por MUST y del cual no disponemos en el día a día de nuestra actividad y por otro lado que esta herramienta detecta la desnutrición, como bien comenta el Dr. Ulibarri, cuando ya se ha establecido, perdiendo toda su eficacia como herramienta de prevención.

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