Crítica al proyecto +Nutridos (3) Propuestas de evaluación

PLAN DE EFICIENCIA NUTRICIONAL

Cuaderno nº1. Herramientas de cribado nutricional para Hospitales, Residencias y Comunidad

Glosa de J. Ignacio de Ulíbarri a Propuestas de evaluación del primer cuaderno de +Nutridos, pagina 7,

 Habíamos dejado las “Propuestas de Evaluación” para hoy, lamentando que, teniendo en España ideas propias más válidas en algunos aspectos, nos tuviéramos que supeditar necesariamente a doctrinas foráneas en lugar de discutirlas y defender las nuestras.

Y es que este capítulo empieza declarando que “Al ser la SENPE parte activa de ESPEN hacemos nuestras las recomendaciones de la European Nutrition for Health Alliance (ENHA) sobre Valoración del Riesgo Nutricional en Europa que indican:….” Pero estas recomendaciones tienen desaciertos importantes. 

La iniciación del punto 1 y el apartado  a. Identificación de pacientes en riesgo (cribado), valoración nutricional y cuidados nutricionales rutinarios y sistemáticos son perfectamente asumibles, prácticamente en su totalidad ya que justifican el posicionamiento ante el presumible riesgo nutricional inherente a cualquier persona enferma y planifica adecuadamente los pasos a seguir, cualquiera que sea el entorno en que se encuentre.

 “b. 4 Pasos Críticos

ENHA y sus organizaciones colaboradores recomiendan 4 pasos críticos para implementar un proceso estructurado de cuidado nutricional en los hospitales, instituciones y comunidad:

  1. Cribado rutinario para identificar a los individuos con riesgo de malnutrición que se pueden beneficiar de un apropiado cuidado nutricional.
  2. En los que se objetiva desnutrición o situación de riesgo se debe de establecer un plan de cuidado nutricional, que incluya al paciente y a sus cuidadores, y que contemple:….”

El primer paso crítico es cuestionable en cuanto incluye el condicionamiento impuesto por Kondrup desde su primeros trabajos en el planteamiento de que el cribado debe detectar los casos considerados positivos que se puedan beneficiar de un apropiado cuidado nutricional.

Esta premisa, contemplada en el punto 2., es válida en sí, pero excluye o ignora la búsqueda de los casos que, antes o además, se pueden beneficiar con la rectificación de un tratamiento que el propio cribado muestra como perjudicial (trofopático) al aumentar el riesgo, quizás por encima del beneficio esperable del procedimiento terapéutico aplicado.

En la práctica clínica y tratándose de pacientes hospitalizados o afectados por procesos agudos, es necesario cubrir esta alerta del aumento del riesgo ocasionado por la terapia recurriendo a herramientas mucho mas sensibles que la propuesta por Kondrup o las otras aconsejadas en el trabajo que glosamos.

Y me baso en que estos procedimientos antropométricos, por definición, no captan a tiempo este riesgo ya que, por diseño, tienen unos márgenes de incluso meses para valorar los cambios que pueden detectar, como la pérdida de peso y ni siquiera tienen suficientemente ponderado el parámetro tratamiento en sus encuestas. Por ello afirmo rotundamente, una vez más, que no sirven para confiarles la monitorización del paciente agudo tratado.

Y la falta de esta capacidad de medir el riesgo del paciente que se desnutre en el curso del tratamiento, durante el ingreso, resalta mas cuando, como es sabido y los mismos autores del Proyecto +Nutridos han ratificado, son los que mas sufren en adversidades como mortalidad, prolongación de estancia y costo asistencial.

En consecuencia, defiendo incluir como condición para las herramientas de cribado, la capacidad de captar también a aquellos pacientes que se puedan beneficiar de un cambio en el tratamiento.

Los pasos 3 y 4 de este apartado pretenden algo inalcanzable con las herramientas que proponen a continuación ya que estos pasos están basados en la monitorización y las herramientas que veremos proponen no están capacitadas para ello en el enfermo agudo: ni para el seguimiento del soporte nutricional en periodos cortos de tiempo como la hospitalización, a la que pretenden aplicarlos, ni mucho menos para la detección rápida del riesgo nutricional generado por el tratamiento, parámetro éste que ni siquiera contemplan suficientemente en sus cuestionarios.

Terminaremos este cuaderno con la próxima glosa del último capítulo, que trata precisamente de las herramientas de cribado.

 

 

 

 

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